Poética escolar. Desenfocar para ver ese lenguaje otro

Poética escolar. Desenfocar para ver ese lenguaje otro. 

I

-¡Tengo como para pintar mil días! – exclama este niño frente a un mundo pintable…

Lo inagotable de las posibilidades de las culturas: dibujar, pintar, escribir, bailar, actuar, cantar, tocar un instrumento, leer, calcular, diseñar, construir…

Escuela que abre esa puerta; abre algo que es para siempre.

II

– Seño, ya sé escribir «NO SÉ» y «SÍ».

¡Qué genial! -pensé.
Las dos condiciones para cualquier aprendizaje a cualquier edad.
Saberse faltoso, ese «no saber del todo»; y el «sí», ese consentimiento a la búsqueda.
Esa búsqueda que es siempre, necesariamente con otr@s.


Amor por nuestros tantos no saberes.
Gracias a l@s que no paran de buscar.

III

Casi sin darnos cuenta comenzamos a nombrar algo que nos pasaba como “poética escolar”. Lo designábamos y nos reíamos, o nos emocionábamos, o no sabíamos qué, porque todo era de distinto “orden”.
Sale una propuesta como un juego. Cada una escribirá qué es poética escolar sin espiar nada de la escritura de la otra.
Así surgieron dos textos y dos voces que recorren el video, con muchas coincidencias y maravillosas diferencias.
Se sumaron videitos y fotos de nuestros celus.
Lejos de unir lo poético a lo “romántico” o «idealizado”, enunciamos una poética encarnada, faltosa, desbordada que habita lo cotidiano de las escuelas con o sin pandemia.

 

Por Silvina Rita Fernández (maestra de primer grado) y Valentina Gallo (bailarina, profe del espacio corporal).
Escuela Vida, Gente Nueva, Bariloche, Río Negro, Argentina.

Silvina Rita Fernández
silvinarita.fernandez@gmail.com
Egresada del Diploma Superior en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas 

Maestra de primer grado de Escuela Vida, Gente Nueva, Bariloche, Río Negro, Argentina.