Aprender a bordar con Otoño

Otoño nos enseña a bordar

Nos enseña la trama en la cual son posibles los aprendizajes.

Él mismo fue abrazado por esa trama y nos comparte el modo.

Silvina Rita Fernández
silvinarita.fernandez@gmail.com
Egresada del Diploma Superior en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas 

Maestra de primer grado de una escuela pública de gestión social de la periferia de Bariloche
Diciembre 2020

 

 

Otoño cursa primer grado en una de nuestras escuelas (Escuela Virgen Misionera).

Su mamá es profe en la nuestra (Escuela Vida).

Me comparte este video y no pude más que tomar nota de lo que Otoño dicta de lo que es enseñar y aprender.

Reconozco el modo amoroso de sus seños (la generosidad con que se comparte un saber).

Vislumbro los márgenes de seguridad y espacio vital que proveen sus padres.

De las cosas lindas que dejo el modo escuela en pandemia.

Ahí va.

Otoño, de primer grado, enseña a otros niños a bordar.

-“Hola! Me escucho!”

Alguna condición del propio sujeto es necesaria.

-«Primero dibujo”.

Quiero algo y lo imagino.

-“Puede ser un borrador”, aclara.

Puede ser una idea incipiente, no acabada.

Hay un revés de la trama, un lado de atrás.

“De a puntitos», dice se arma la cosa.

“Pero eso no es lo único!”

Hay más detrás de todo aprendizaje.

“Así”

Muestra un modo.

“Esto va a tardar un poco”

Todo buen aprendizaje requiere tiempo.

“Después vas un poco más rápido”

El valor de la práctica, el entrenamiento.

“A Coty y a todos los que quieran aprender”

Se enseña a alguien en particular pero también a cualquier otro que tenga el deseo.

“Traten de que no se les enrede” claro, puede haber problemas.

Aparece la dificultad, la frustración a atravesar.

“Calma”

Como condición

“Seguro que van a aprender algo rápido”

Confianza en las posibilidades de l@s otr@s

“Vamos a hacer la doblada, la difícil”

Cuando crees que ya tenés un camino seguro aparece una dificultad, la doblada, será que Otoño sabe del espiral dialéctico?

“Les marco con el dedo”

Lo marca, lo señala.

“Bien, entienden!” afirma.

De nuevo la confianza.

“Es como tejer , bueno bordar es más fácil que tejer”.

Hay niveles de complejidad, siempre se puede ir por más.

Luego advierte que dibujar con lápiz es más fácil por otro lado que bordar!

“Miren como va quedando”

Muestra, la materialidad de ciertos logros.

“No quiero que sea tan aburrido tampoco”

El placer en el aprender

“Clavamos la aguja, tiramos para que salga, volvemos a clavar”

Dejar marcas

“Siempre se empieza de abajo”

Recuerda: “van a ir aprendiendo”

“Clavo y tiro”

Ciertos forzamientos son necesarios.

Risas, sentido del humor, siempre.

Otoño borda una escuela en su casa.

Se comparte un modo, unas estrategias.

“Se viene una difícil dice”

La importancia de anticiparse

“Si estas muy lejos, hay que cortar, chick”

“Hacés un nudo y empezás de nuevo”

Nada que agregar.

“Si hay un muro, pasamos por abajo”

Otros modos de llegar, trayectorias por debajo de los muros .

“Para no dejar malas marcas” aclara

Qué maravilla, pienso.

“Mamá dice que es difícil, a ustedes que les parece?”

El valor de la propia palabra, la propia percepción.

“Bueno , por las dudas corto. O ustedes quieren seguir?”

El deseo que queda picando.

Gracias Otoño, maestro!